Este café fue cultivado entre las montañas de Yunguilla, a 90 minutos de Cuenca. Este cafetal está sembrado bajo la sombra de Faiques, antiguos árboles nativos, y se nutre de manantiales naturales de la montaña. Este café se presenta dulce y maderoso, con aroma perfumado a ROBLE, con una nota sutil de HIGO. Tiene un cuerpo ligero y un post gusto largo de CARDAMOMO.